Hoy os hablamos de la importancia de los cristales en la conducción tanto en el día como en la noche. Tener una perfecta visión cuando conducimos y no sufrir deslumbramientos es de vital importancia para el conductor así que si notas que tu agudeza visual ha disminuido, acude a un especialista e intenta corregir el problema.
Hasta hace unos años, las gafas eran un elemento meramente correctivo y ha sido con la llegada de las modas cuando hemos empezado a ver avances en el diseño de las mismas. Se ha mejorado el confort y han aparecido cristales en el mercado que nos ofrecen ventajas como anti-rayajos, anti-suciedad o anti-reflejante.
Supongo que el tema de los rayajos y de la suciedad sabéis de que va, pero ¿Qué pasa con el anti-reflejante?
¿Para quién está recomendado el tratamiento anti-reflejante?
Está recomendada para todo tipo de usuarios y lentes. El tratamiento anti-reflejante en unas lentes modernas es muy importante sobre todo si tenemos en cuenta que cada vez más vehículos montan pantallas de grandes dimensiones, navegadores o teléfonos. El ojo adulto desarrolla su actividad en un entorno muy hostil plagado de sistemas que pueden producirnos deslumbramiento y por eso, aquellos que usamos gafas necesitamos unas que monten cristales con anti-reflejante, pero ¿Cómo funcionan?
Grosso Modo os voy a intentar explicar cómo funcionan unos cristales anti-reflejantes, pues tampoco soy un experto en el tema.
En primer lugar debemos imaginarnos un cristal base con nuestra propia graduación. A este cristal le iremos “añadiendo” capas o mejor dicho tratamientos (hidrófobo, endurecimiento etc…) En el caso del anti-reflejante, los fabricantes se basan en un principio físico que se logra mediante la superposición de capas (láminas plano paralelas). Estas láminas se asientan sobre la lente principal de la que os hemos hablado (la que lleva la graduación) produciendo interferencias en la luz que las atraviesa, anulando de esta forma los posibles reflejos, aumentando la luz transmitida.
Por qué debo de usar cristales anti-reflectantes cuando conducimos
¿En qué nos ayudan los anti-reflejantes?
Su principal beneficio en la conducción nocturna es que evita los deslumbramientos
Si conduces durante muchas horas mitigamos el enrojecimiento y el picor.
La visión será más nítida puesto que aumenta el contraste. Tendremos menos fatiga visual.
Eliminaremos la sensación de “arenilla en los ojos”
Estaremos más protegidos de la radiación UV.
Eliminaremos el efecto de Anillo de Newton o fondo de botella.
Ayudan a incrementar la agudeza visual hasta en un 10%.
Reducen la reflexión de la luz sobre las lentes permitiendo así que los ojos se vean.
El uso de lentes anti-reflejantes está recomendado para aquellas personas que pasan muchas horas frente a pantallas con luz artificial, trabajan directamente bajo el sol o pasan muchas horas en la carretera, sobre todo en la noche, donde la ausencia de deslumbramientos mejorará la seguridad.
Es muy común que al momento de comprar un coche, no se incluyan en los cálculos respectivos, es decir, lo que costará el mantenimiento del vehículo durante su vida útil.
Aunque parezca que lo más difícil es lograr realizar la compra del automóvil, su mantenimiento anual también representa un compromiso serio, en cuanto a dinero se refiere. De hecho, según los datos que maneja el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el 18% del dinero que ingresa en un hogar es destinado al mantenimiento de un vehículo.
Es muy importante que tengas en cuenta los diversos factores que implican un gasto de mantenimiento para tu coche, y más importante aún, es que conozcas cómo calcular dichos gastos. Por otro lado, también debes considerar las cuotas de pago, en caso de que tengas un préstamo por tu coche.
Existen dos tipos de gastos que debes considerar, los gastos fijos y los gastos variables. Te presentaremos cada uno de los gastos que debes tener en cuenta y calcular.
Los gastos fijos
Revisión del vehículo
Dependiendo del fabricante del coche, las revisiones suelen realizarse al alcanzar los 15.000 o 20.000 Km., y el precio puede variar dependiendo del modelo del vehículo y de los ajustes y cambios que se requieran efectuar. Estas revisiones implican generalmente el cambio de aceite, de filtros, frenos, entre otros.
En cuanto al costo de una revisión, si tomamos como base un vehículo utilitario de unos 95 CV y con una antigüedad de entre 2 y 6 años, el precio podría oscilar entre 130 y 150 euros.
Consumo de combustible
El consumo de combustible de tu vehículo dependerá de los kilómetros recorridos, y por supuesto del precio de la gasolina o diesel. Otro factor que también influye en el consumo de combustible es la alta velocidad al conducir.
Para tener una idea de cuánto representa en dinero el consumo de combustible de un vehículo, tomemos como referencia un promedio de 15.000 Km. al año, para un coche que consume 5 litros de diesel por kilómetro, con un coste de 1,30 euros el gasóleo, suma un total de 975 euros al año. Si tomamos el mismo kilometraje para un coche que consume 7 litros de gasolina por kilómetro, con un precio de 1,39 euros el combustible, el coste anual de será de 1.460 euros.
Calcula los costos de combustible para tu coche:
Para obtener una cifra real de lo que debes invertir en combustible al año, puedes realizar los cálculos siguiendo estas indicaciones:
Toma nota de los kilómetros que marca el odómetro de tu coche, cuando el tanque de combustible esté en mínimo.
Llena el tanque de combustible y toma nota de la cantidad de litros o galones que hicieron falta para llenarlo. No llenes el tanque hasta el tope.
Cuando el tanque esté en mínimo de nuevo, toma nota de la información que marca el odómetro. Calcula la diferencia entre el primer valor de kilometraje y el segundo, y obtendrás la distancia recorrida con un tanque de combustible.
Divide la cantidad de kilómetros que recorriste entre el número de litros de combustible que necesitaste para llenar el tanque. Esto te indicará la cantidad de kilómetro o millas que recorres por litro o galón.
Para calcular los litros que consumes al mes, solo debes tomar nota de la distancia recorrida mensualmente y dividir esta, entre la cantidad de kilómetros que recorres por litro de combustible. Esto te indicará la cantidad de litros de combustible que necesitas al mes.
Finalmente, debes multiplicar la cantidad mensual de litros que se requiere por el precio de la gasolina o diesel. Esto te indicará la cantidad de euros que gastas en combustible, al mes.
Seguro del coche
El seguro del vehículo es una obligación legal, cuya prima va a depender de factores como las prestaciones del coche, el tipo de póliza, edad y sexo del conductor, entre otros. En promedio se puede estimar unos 800 euros por el seguro.
Impuesto de circulación (IVTM)
El coste de este impuesto depende de los caballos que posea el coche, y está determinado por el Ayuntamiento del municipio que consta en la Jefatura Provincial de Tráfico. El coste varía entre localidades hasta en un 600%.
Por ejemplo, para un vehículo de más de 20 caballos ubicado en Melilla el impuesto sería de 56 euros, y si se ubica en San Sebastián sería de 346,32 euros.
Inspección Técnica de Vehículos (ITV)
Esta inspección tiene como objetivo verificar el estado del coche con respecto a la seguridad vial, protección del medio ambiente, inscripciones de reglamento, reformas, y ,en caso de que se aplique a tu coche, vigencia de los certificados para transportar mercancías peligrosas y perecederas.
De acuerdo al tipo de vehículo, la inspección debe realizarse con cierta periodicidad. Para los turismos la primera revisión debe hacerse al cumplir 4 años desde la matriculación, y deberá efectuarse cada 2 años hasta cumplir los 10 años. De ahí en adelante, la revisión será anual. El coste de la ITV depende de la provincia donde se realice, la media son unos 50 euros.
Según los datos que maneja el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el 18% del dinero que ingresa en un hogar es destinado al mantenimiento de un vehículo.
Los gastos variables
Cambio de neumáticos
Cada vehículo de acuerdo a su modelo y categoría, debe usar ciertos neumáticos. Una vez estos neumáticos hayan cumplido su tiempo de vida, deben ser reemplazados.
En promedio los neumáticos de buena calidad deben sustituirse luego de los 40.000 Km., y los de menor calidad a los 10.000 Km. El coste de un neumático para un coche mediano varía entre 60 y 70 euros.
Reparaciones varias
Además de las revisiones estándares, debes tener en cuenta las reparaciones por imprevistos que se puedan presentar, así como los cambios que se deben efectuar tras un determinado kilometraje. Un ejemplo de estos cambios, es la sustitución de la correa de distribución, la cual debe realizarse después de 6 u 8 años, dependiendo del vehículo y el modelo. Representa un coste estimado de 400 a 700 euros.
Otros de los cambios que pueden requerirse es el de bombillas, batería y otros componentes. Esto oscilaría entre 200 y 300 euros. Aparcamientos, multas, peajes y lavados. Estos costes también debes considerarlos, puesto que es muy probable que incurras en ellos. Especialmente en el de aparcamiento y lavados, con cierta regularidad.
Sumando todos los gastos, puedes llegar a pagar de 2.000 a 3.000 euros al año, por concepto de mantenimiento de tu coche. En esto radica la importancia de que calcules y seas consciente, de lo que implica además de la compra, el mantenimiento de tu coche. Mantenimiento que te permitirá además de contar con un vehículo seguro, poder disponer del mismo como aval para un proceso de empeño de coches o de solicitar un préstamo por tu coche, en caso de que así lo requieras.
El coche es un elemento indispensable para la gran mayoría de la población, ya que nos permite movernos de un sitio a otro, de una forma rápida y cómoda. Pero para poder realizar estas acciones el coche debe funcionar sin ningún tipo de problema. El mantenimiento regular es obligatorio, y desde Autos Reina te recomendamos empezar por lo más básico: el cambio de aceite.
Para los coches que consumen aceite estándar, el cambio de aceite profesional tiene un precio que puede oscilar entre los 20 y los 55€ . Si el coche necesita aceite sintético, esta cifra aumentará y puede llegar a encontrarse entre los 45 y 70 €.
Ahora bien, si prefieres hacerlo por ti mismo y no pagar por la mano de obra, el precio promedio de los materiales puede oscilar entre los 15 y 25€, dependiendo siempre del tipo y grado de aceite.
Si quieres cambiar tu el aceite, necesitarás:
Un gato, para poder elevar el coche
Un embudo
Guantes de látex
Bandeja de drenaje de aceite
Llave de filtro de aceite
Reemplazo de la arandela de drenaje
Llave de tubo
Cuñas para las ruedas
La gran mayoría de los coches que utilizan aceite estándar deben cambiar el aceite cada 3.000 a 5.000 km o cada tres meses, lo que ocurra primero.
Si los profesionales te dan servicio a tu automóvil, entonces el técnico generalmente coloca una pequeña pegatina en tu parabrisas con la próxima fecha de servicio. Si cambias tu el aceite, dependerá de ti registrar la fecha y el kilometraje para mantener el vehículo funcionando sin problemas.
Consejo: estaría bien guardar un pequeño libro de registro en la guantera para registrar el kilometraje y las fechas de cada cambio de aceite. Así tendrás control del mantenimiento.
Usar el grado incorrecto de aceite afecta los componentes hidráulicos y puede dañar el motor. Agregar muy poco aceite da como resultado una falta dañina de lubricación en las piezas del motor, mientras que el sobrellenado provoca fugas en los sellos y juntas del motor. Errores tan simples como no apretar el tapón de drenaje de aceite u olvidarse de quitar la vieja junta del filtro de aceite pueden drenar el aceite de tu coche y costarte un motor nuevo.
Para garantizar un correcto cambio de aceite, sigue estos consejos:
Si el motor está caliente, enfría el automóvil durante 20 a 30 minutos antes de cambiar el aceite.
Calienta el coche frío durante dos o tres minutos antes de cambiar el aceite para un drenaje más rápido.
Para evitar derrames, usa una bandeja de drenaje con embudo.
Usa guantes de látex y ten a mano un rollo de toallas desechables.
Compra un producto absorbente de aceite para una limpieza rápida.
Protege el suelo de tu garaje colocando plásticos debajo del coche y quítalo cuando termines.
Después de llenar el filtro de aceite, esparce un poco de aceite en el sello antes de instalarlo para un mejor ajuste.
Usa una llave dinamométrica para apretar el tapón de aceite
¡Recuerda que el mantenimiento regular es imprescindible para un desempeño óptimo del coche! Contacta con nosotros para compartir tus consejos y trucos sobre el cambio de aceite.
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